En las antipodas de las emociones y los recuerdos, los amores fallidos y el más doloroso de todos la bipolaridad se presenta como un don. Parecería arañando las ramas del desconsuelo y la incertidumbre constante, el problema de la persona bipolar no es tanto su inestable oscilación, sino su incapacidad para integrar polaridades, su inhabilidad para detenerse en los gradientes y la intensidad exagerada de los antagonismos emocionales que la domina
Se que te he fallado, y no quiero rescatarte, pero si deseas "usa mi llave cuando tengas frìo/ cuando te deje el cierzo en la estacada/ hazle un corte de mangas al hastío/ ven a verme si estás desencontrado". Espero y te reflejes en mì algun dìa.